Datos del Probador
Diego Fuentes

Nombre: Diego
Apellidos: Fuentes López
Edad: 35 años
Profesión: Cocinero
Primer coche: Peugeot 309
Coche actual: Renault Scenic 2
Aficiones: Motor, Fórmula 1, videojuegos...

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Blog de Diego Fuentes

    Para mí el Yaris HSD es un coche que cuando lo ves por primera vez gusta gracias a su diseño con algunos matices deportivos, por su gran parrilla frontal; su pequeño morro, del que carecen muchos coches de éste segmento; y sus faros traseros, que llaman especialmente la atención, con la luz de freno y las luces de posición de led como protagonistas, sin olvidar esa pequeña antena en su parte trasera. Su color blanco nacarado es algo que destaca por encima del típico blanco que solemos ver diariamente.

    En el Yaris HSD me ha parecido muy acertado el arranque, la apertura y cierre de las puertas delanteras sin necesidad de sacar las llaves del bolsillo. Ya conocía este sistema, pues en mi Scenic 1.9 dci, con acabado Luxe Privilege también funciona así, pero echo de menos en el Yaris que las puertas traseras no cuenten con esta opción. Ya dentro del habitáculo, el mismo da sensación de amplitud gracias a su gran acristalamiento, y en especial en la unidad que he probado, por tener su techo también acristalado, algo que a mis peques, Diego y Leyre, les ha encantado.

    Con mis posaderas en la plaza del conductor me siento muy cómodo, y digo esto porque mido 1,85 m y peso 110 kg, y el Yaris HSD es un urbano, con grandes matices de compacto. El mullido de los asientos y su apoyabrazos hacen que sea así, al igual que su volante achatado en su parte inferior.

    Me gustaría destacar la posición de la pantalla táctil del salpicadero en la que podemos encontrar la información de consumos, energía, navegador, radio, etc, ya que hace apartar la vista de la conducción, pero por lo demás me ha gustado bastante, y me he hecho rápido a ella, algo que al principio me parecía bastante complicado.

    El Only You Super Combi me ha parecido muy práctico y efectivo, ya que no se le escapa ni un radar, ni semáforo con cámara, es decir, si te denuncian es porque quieres.

    También me ha parecido mejorable el lugar en el que se ha ubicado el regulador de velocidad, ya que en alguna ocasión a la hora de manejarlo he tenido que buscar por el volante por estar algo escondido. Al igual que también echo de menos el plegado de los retrovisores automático, sobre todo a la hora de aparcar en ciudad.

    Sabiendo que el Yaris en la mayoría de los casos puede ser usado como segundo coche en la familia, y en especial para llevar a los peques al cole, es ahí donde me encontré con el inconveniente. Quise que los críos no bajasen ni subiesen las lunas traseras constantemente, por lo que bloqueé esta opción, pero luego me dí cuenta que también anulo al acompañante, siendo desde mi punto de vista un inconveniente.

    El espacio del maletero me ha parecido bastante aceptable para el vehículo del sector del que estamos hablando, ya que cuatro personas hemos hecho un viaje de tres días y no hemos deseado más espacio en él.

    Una vez en marcha, me daba la sensación que me iba a costar hacerme a él, pero ha sido cuestión de estar conduciendo durante 15 min. aproximadamente, para empezar a sentirlo como si hubiese conducido híbrido con cambio automático durante toda la vida. Por el contrario, me ha costado bastante hacerme a la cámara de visión trasera a la hora de dar marcha, había veces que al intentar aparcar, me daba cuenta que lo estaba dejando totalmente cruzado, pero es ahora, al cabo de una semana cuando le he cogido el "puntito" a la cámara, y es muy práctica.

    Me ha encantado el cambio automático, sobre todo donde más me he movido, que ha sido en ciudad, y es ahí donde más he disfrutado de él, porque te hace la conducción en casco urbano bastante cómoda y agradable. Todo ello gracias a la agilidad y a la ligereza de su dirección. Eso sí, el radio de giro del Yaris HSD lo veo algo corto, dando buena cuenta de ello cuando un día me aventuré a callejear por las calles del casco antiguo de Sevilla.

    El consumo del Yaris me parece increíble en casco urbano, pero claro, siempre sacrificando un poco la conducción más deportiva o la menos óptima, ya que al ponerse en verde un semáforo y querer salir a la par que el resto el consumo aumenta, hasta que se equilibra, pero incluso así me ha encantado en ciudad. En carretera su consumo está dentro de la normalidad, sin destacar especialmente en este terreno.

    Quisiera por último resaltar el silencio en el habitáculo del Yaris HSD, sin notar excesos de ruido ni tirones a la hora de cambiar de un motor a otro. Es más, el coche te invita a llevar una conducción más suave para así insonorizarlo aún más. Este extremo no es posible evitarlo a la hora de querer adelantar rápidamente en carreteras de doble sentido, ya que el coche reaccionaba como si necesitase cambiar de velocidad.

    En general es un coche que sí compraría como segundo coche para moverme en ciudad. También han sido muchos familiares y amigos los que han montado en él, y la mayor parte preguntaban por su precio, con claras intenciones de convertirse en una interesante opción a tener muy en cuenta a la hora de renovar sus coches.

    Por último, gracias a Autofácil por hacernos partícipes de esta experiencia, y espero tener la suerte de poder participar en muchas más. También quiero felicitar a la revista por contar con personas como Pablo y Salva.