Datos del Probador
Javier Heras Cano

Nombre: Javier
Apellidos: Heras Cano
Edad: 30 años
Profesión: Auditor
Primer coche: Alfa 147
Coche actual: Mercedes SLK
Aficiones: Coches, viajar y gastronomia

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Blog de Javier Heras Cano

    Por la experiencia que he tenido en conducir el Yaris Híbrido durante 1500 km tanto en ciudad, carreteras y autovías, diré que es un coche puramente urbano.

    En el interior, lo primero que llama la atención es la amplitud interior, ya que cuatro adultos pueden viajar sin problema. Resulta bastante cómodo tanto para el conductor como para los acompañantes.

    La unidad probada -acabado Advance- me sorprendió por el alto equipamiento (navegador, techo de cristal, climatizador bizona, tapicería mixta, sensor de luces y limpiaparabrisas, Bluetooth, luces diurnas, etc.)

    La apertura y cierre del coche sin necesidad de sacar la llave del bolsillo es de lo más cómodo. Además, una vez dentro, con sólo pulsar el botón Start se pone en marcha.

    He de decir que el sistema Bluetooth que incorpora no reconoce todos los móviles. Mi Samsung Galaxy SIII no fue posible conectarlo, y por tanto, utilizar las funciones de lectura de sms, búsqueda de gasolina o redes sociales –ya que el sistema se conecta a internet utilizando nuestro teléfono-. Sin embargo, con dispositivos Nokia más antiguos, se conectó sin problemas.

    El cuadro de instrumentos es completo y el volante ofrece un tamaño y un grosor ideal. Los asientos son cómodos y ofrecen una sujeción buena. Por criticar una cosa del interior, tan sólo el espacio para los pies en las plazas traseras, ya que las baterías ocupan parte de ese espacio. Los acabados y los plásticos ofrecen buenos ajustes.

    En el interior del Yaris hay una gran cantidad de huecos para dejar cosas tales como latas de refrescos o vasos, y todos están situados de manera natural, es decir, donde tienen que estar.

    El depósito de combustible de 36 litros me parece pequeño, lo que limita la autonomía. Lo ideal sería contar con unos 42 litros. Eso sí, da gusto llenarlo con 40 euros.

    Una vez puesto en marcha, en conducción urbana se puede sacar mucho más partido al motor eléctrico, que reduce considerablemente el consumo. Durante un trayecto de 2 horas por el centro de Madrid, el consumo ha sido de 6,5 l /100 km. Mucho menos que un gasolina de potencia similar o incluso de un diesel…

    Mientras se está rodando en eléctrico, el coche es suave y silencioso, pero una vez que el motor de gasolina entra en funcionamiento se aprecia claramente el sonido, por lo que deberían haber cuidado más la insonorización.

    El motor eléctrico tiene una autonomía de 2 km a menos de 50 km/h, que para ciudad sobra. Es un coche sorprendentemente manejable, gira muy bien, y a la hora de aparcar se pueden utilizar huecos de reducido espacio sin muchos problemas. Gracias a esto, incorpora una cámara trasera que facilita muchísimo cualquier maniobra.

    Dispone de una conducción ECO MODE que no he notado ninguna diferencia con la normal aunque la marca asegure que reduce un 10% el consumo.

    La visibilidad del Yaris es muy buena, el ángulo muerto es casi inexistente por lo que resulta ideal principalmente en ciudad.

    En conducción por  autovía y autopistas, no es su punto más fuerte, no sé si es por el motor de gasolina o por el cambio, pero le falta claramente empuje. De tal manera que hay que extremar la precaución en incorporaciones en carriles de aceleración de autovías y en adelantamientos, siendo estos en carreteras convencionales bastante comprometidos.

    El cambio automático en este tipo de vías tampoco no me ha terminado de convencer. Rodando entre 100 y 120 km/h se oye mucho el motor y da la impresión de llevar el coche excesivamente revolucionado, aparte de marcar medias de consumo de 7,4 l/100 km. 

    En conducción rápida de 140km/h, el sonido del motor se hace hasta molesto y la media de consumo que marca el ordenador es de unos 8,6l/100km, más propias de un coche de gasolina de mayor potencia.

    Los frenos son correctos, tienen un tacto adecuado. En carretera convencional, a velocidad de 90 km/h durante un recorrido de 120 km, en conducción económica el consumo que he llegado a conseguir ha sido de 5,2 l/100 km.

    Un aspecto que no me ha gustado nada es la operatividad del ordenador de a bordo que está situado donde el velocímetro, lo que obliga a soltar el volante para poder navegar por las funcionalidades de éste.

    Por tanto, en una conducción mixta real de 50% ciudad, 50% carretera a velocidad 100-120 km/h, el consumo real es de unos 6,6 l/100km que dista mucho de los 3,7l/100 km que declara el fabricante, y se acerca más a homólogos de gasolina y incluso motores diesel de bastante más potencia.

Como conclusión.

    Es un coche muy bueno para ciudad, con mucho espacio interior, cómodo,  con motor hibrido, de consumos urbanos reducidos, con muy buena manejabilidad y muy buena visibilidad.

    Por el contrario, no es válido como coche único, el motor le falta empuje en velocidades superiores a 100km/h, los consumos mixtos son más ajustados en un coche diesel y su precio es elevado para un coche puramente urbano.