Datos del Probador
Javier Gómez Zueco

Nombre: Javier
Apellidos: Gómez Zueco
Edad: 29 años
Profesión: Técnico Electrónico
Primer coche: Suzuki Jimmy Auto
Coche actual: el mismo
Aficiones: Mountain bike, vela, trekking, motor

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Blog de Javier Gómez Zueco

    El Yaris HSD es un vehículo híbrido gasolina/eléctrico, con una gran ventaja: la posición “B” del cambio de marchas automático (freno regenerativo), que incluyen todos los modelos Toyota HSD. Un cambio automático en posición D que en las bajadas no retiene nada; por eso algunos cambios tienen posiciones de 1º, 2º y 3º marcha, para retener en bajadas o arrastrar/llevar cosas pesadas. La función “B” del HSD lo que consigue es reducir velocidad como si meteríamos una marcha 3º en un coche normal, y además recarga más batería que sólo en función “D”. Si a esto le sumamos unos toques de freno de pie recargaríamos mucho más, pero igual tenemos que acelerar al final y gastaríamos lo recargado... Mejor bajar en “B”. Me gustaría que esta función estuviera cerca del volante, pues es muy útil en carreteras de montaña, tramos cortos “tipo rally”, y así no haría falta soltar la mano derecha del volante para reducir, e incluso se podría hacer en curvas...

    Mi prueba ha sido un poco extraña. En un principio pensé que como Bilbao está en un bocho y estamos rodeados de montañas, podría conseguir consumos de 3,7 litros a los 100 km, que es lo que marca el fabricante. Pero no ha sido así. En mi día a día no hago mucha ciudad, en la que igual sí podría haber bajado el consumo; más bien hago recorridos interurbanos. 12 km de casa al trabajo y otros 10 km del trabajo a casa. En mi trayecto subo un pequeño monte de 420 m con un consumo medio de 5 litros yendo normal. La bajada la hago enteramente en la posición B del cambio, hasta la cota de 15 m. Es una bajada muy pronunciada al 15%, en la que recargo casi toda la batería, un 90% aproximadamente, y con ella casi consigo llegar al trabajo a una media de 50 km/h sin que se encienda el motor de combustión. Pero aún así el consumo medio es de 5 litros. En la vuelta a casa utilizo más el motor de gasolina, ya que me toca subir el monte. Aquí la subida es pronunciada, del 15%, la subo a 60 km/h, el motor se revoluciona mucho, se oye mucho, y el consumo medio sube a 6,9 litros. Una vez arriba me toca bajar, y de nuevo en posición “B” casi hasta el garaje, recargando casi toda la batería.

    No es la primera vez que llevo un HSD. En el 2012 probé el Auris y el CT200h. Estos son otro cantar porque tienen el 1.8 de 140 CV y el mismo consumo que el Yaris, pero la rumorosidad del motor en tema de insonorización es igual de mala. El sistema HSD del Yaris es una maravilla. La pena es que tenga poca potencia, ya que esto ayuda a que el consumo sea más elevado en carretera y autopista, entorno a 6,5 y 7 litros de media. Eso sí. Motor 1.5 gasolina, menos impuestos, más barato de mantener que el 1.8 gasolina del Prius III, Auris y CT200h.

    Me pasó una cosa muy curiosa en lo alto de un monte. A 0º llegué con la batería cargada al 90%, porque subí a gasolina y sin función ECO. Apagué el Yaris para hacer fotos y al volverlo a arrancar pasados menos de 10 minutos, la batería estaba al 5%, muy baja. No parece que tenga un sistema óptimo de calentamiento de baterías como el Leaf.

    Hablando del sistema ECO-Mode. Está bien para ciudad y para trayectos interurbanos, pero en carreteras de montaña es mejor quitarlo, ya que no tira igual y sobre todo en adelantamientos, pisas a tope y quitado sale disparado, pero con el ECO-Mode le cuesta porque intenta meter más motor eléctrico, reduce las revoluciones del térmico y no adelantas a la velocidad adecuada.

    Hablando de otras cosas...

  • La manejabilidad está bien, pero el diámetro de giro es algo justo. Para salir del garaje, normalmente la Scenic, el Jimny y el Smart ED los sacamos en una maniobra, pero en el caso del Yaris tengo que hacer 4 maniobras. Para meterlo, la cámara trasera ayuda mucho si no está sucia, y se puede regular el contraste desde la pantalla.

  • El maletero está bien comparándolo con los de su segmento tipo VW Polo.

  • Los plásticos interiores son elegantes en distintos tonos y texturas, aunque los amigos me han dicho que al ser rugosos pueden coger más suciedad. Eso no lo sé.

  • La ergonomía de los asientos delanteros es buena, un poco plana en la zona lumbar y en el del conductor no se puede regular esta zona. En las plazas traseras también es buena, pero el plástico que recubre las baterías alojadas debajo de éstas molesta a los pies de los que se sientan atrás, ya que no tienen mucho espacio para moverlos.

  • Los porta-vasos son sólo para vasos y latas anchas; las botellas pequeñas de agua no se agarran y en las curvas se salen y tumban, pudiéndose salir y caer incluso debajo de los pedales de conducción (me ha pasado).

  • El puesto de conducción es muy bueno, todo a mano menos el botón de comprobación del ordenador de abordo en el cuadro de relojes, que te hace meter la mano por el volante o por detrás de él... y el botón de encendido “Start”, que sabes que está, pero no se ve desde el puesto de conducción.

  • La pantalla táctil está bien, pero tienes que “pulsar” la pantalla, no deslizar el dedo como en los teléfonos móviles modernos. Creo que es así porque si dejas el coche al sol, se calienta la pantalla y si funcionase como las de los móviles por calor no funcionarían... Hay veces que para hacer una cosa tienes que acceder a una pantalla escondida y todo mediante los dedos en la pantalla, y si vas conduciendo, no puedes hacerlo porque la pantalla está lejos de la carretera y en una posición muy baja... está un poco incómoda. El GPS MAPS es preciso, pero las traducciones del japonés al castellano no son precisas para entender por ejemplo cómo salir o parar la ruta fijada, y en el manual no lo explica correctamente.

  • La llave electrónica funciona bien, es muy útil cuando vas a meter compras o maletas en el maletero y sólo tienes que mantener el botón pulsado 2 seg. y se abre. Además, si estás al lado del coche y quieres cerrarlo basta con pasar el dedo por la manilla del puesto de conducción y lo hace automáticamente. Esto y arrancarlo puede hacerlo cualquier persona si la llave está cerca del vehículo.

  • El control de crucero podría estar fijo en el cuadro de mandos.

  • Hay una pega que yo utilizo mucho en mi actual vehículo y que en los HSD de Toyota no se puede homologar en España, y es la bola de remolque, un gran fallo. Sólo se le puede homologar al Lexus RX400/450h, y creo que es por tema de caja de cambios, no lo sé.

  • Los neumáticos de invierno Bridgestone Blizzak LM25 funcionan muy bien sobre abundante nieve y agua. Me han gustado bastante. Este tipo de neumáticos son blandos y en verano hay que cambiarlos por unos de verano, ya que se desgastan enseguida. Nosotros ponemos en nuestros coches de toda temporada “Vredestein Quatrac” y en verano se nota que agarran mucho y se desgastan más. Pero lo mas importante de un vehículo son los zapatos y ante todo seguridad, y cambiamos los neumáticos cada 2 años aunque tengan aún huella, ya que pueden estar duros.

  • El detector de radares Only You Super Combi es muy preciso, pero también muy cansino: cada vez que arrancas el coche te dice la misma frase. “Póngase el cinturón de seguridad, buscando satélites, satélites encontrados” y no se puede quitar.

  •     En general el Toyota Yaris HSD me ha gustado como coche para diario y ciudad o  pueblo, pero no para hacer viajes largos, ya que el ruido del motor a altas velocidades molesta bastante. El tema del consumo es otro cantar, ya que por prestaciones y siendo híbrido, consume bastante en recorridos interurbanos para su precio, ya que sale parecido al Auris.

        En los 7 días que lo he utilizado sólo le he hecho 500 km con un depósito de 36 litros. Que son 53 euros al precio actual a día 1 de marzo. No está mal... comparado con mi actual vehículo, un Suzuki Jimny propulsión trasera, automático y autogás. Con 48 litros de GLP gasto 36 euros y recorro unos 400 km.