Datos del Probador
Enrique Blanco Suárez

Nombre: Enrique
Apellidos: Blanco Suárez
Edad: 27 años
Profesión: Ingeniero de Caminos
Primer coche: Fiat Punto
Coche actual: BMW X5
Aficiones: Viajes, mundo del motor

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Blog de Enrique Blanco Suárez

    Hola, soy Enrique Blanco y he sido uno de los afortunados en probar el vehículo. La experiencia no ha podido ser más satisfactoria incluso desde el primer momento con la atención de Pablo y las explicaciones de Salva acerca del funcionamiento del coche.

    He de decir que era mi primera experiencia con un coche híbrido y tenía la espinita clavada de probar uno. En este caso el coche es muy urbano. Es ahí donde se ve su carácter, estando dotado de una dirección muy sensible y directa pero que a la hora de aumentar la velocidad, creo que debería endurecerse (ser adaptativa) ya que en autovía no creo que sea tan recomendable tal suavidad.

    El aspecto que más ha llamado la atención a todo el mundo al que le he enseñado es la gran amplitud que ofrece. A ello ayudan las grandes ventanillas así como el techo acristalado que le confiere gran luminosidad. Pero volviendo al habitáculo, puedo decir que para un conductor de 1.90 m el coche es cómodo e incluso quepo en el asiento trasero, si bien es verdad que no andaba sobrado de sitio.

    En cuanto a los acabados y materiales, bajo mi punto de vista los remates son muy buenos, ya que todo encaja sin dejar picos ni extraños y no hay vibraciones. Hay que anotar que venía cargado de extras como GPS, entrada sin llaves, equipo de sonido (muy buena calidad acústica) y cámara de visión trasera (bastante cómoda de usar).

    Entre los aspectos que en mi opinión debería cambiarse, aparece el control de velocidad, que está localizado en el volante y al girar el mando o golpea en la rodilla, o en caso de querer desconectarlo en mitad de un giro, hay que andar buscándolo, mientras que si estuviese en la columna de la dirección, no habría problema. Además el sistema que se ha buscado de condensar todos los mandos en dos palancas tras el volante termina resultando incómodo a la hora de intentar conectar los limpias. Conclusión. Ponerlo en modo automático.

    Otro tema es el motor. Sinceramente es el coche perfecto para aquellas personas que fluyen con el tráfico pero nunca para aquellas que tratan de llegar antes a los sitios. Carece de todo reprís y en ocasiones parece más un autobús urbano que un coche ya que mete mucho ruido pero no acelera. Quien vaya buscando sensaciones deportivas estará errando si se compra este coche. De todas formas creo que le vendría muy bien sustituir el variador que monta por una caja de cambios, para que en caso de necesitarlo, se pueda revolucionar el coche para buscar una respuesta un poco más rápida porque en carretera nacional es totalmente imposible adelantar por lo progresivo del coche. En autovía sí que es capaz de desarrollar velocidades que la Guardia Civil no aprobaría, pero es cuando las suspensiones, que tan bien funcionan en ciudad, entran en juego y hacen que el coche flote transmitiendo poca confianza al conductor.

    En cuanto a la estabilidad en curva, hay que decir que es muy buena y sospecho que mucho tienen que decir los neumáticos de invierno que montaba, ya que durante los días de la prueba hubo fuertes lluvias en Valladolid y en ningún caso el coche hizo un extraño. Por el contrario, el sistema de frenos peca de blando y como ya hemos dicho antes, si se busca hacer una conducción acelerada mejor tomar otro volante porque este es un gran coche de ciudad.

    En cuanto al sistema híbrido del motor, digamos que es curioso pero sus virtudes no son tantas como se presumen. He tratado de realizar una conducción lo más eficiente y mi consumo no bajaba del entorno de los 5 l/100. Sospecho que si se desea bajar estos registros hay dos opciones. O montas un atasco bíblico o resides en una localidad con poco tráfico y puedes rodar bastante despacio, porque he recurrido a levantar el pie en cuanto podía y  usar el control de velocidad siendo inútil bajar estos datos. Es más, en cuanto se sale a una vía rápida los consumos se elevan más de lo que sería de esperar, dado que el peso de las baterías penalizan mucho al coche. Hay que decir que el coche consume poco, pero si comparamos estos consumos con los datos que ofrece la competencia seguro que más de uno se plantea la operación, más aún para un precio de 20.000€ lo que le convierten en un capricho. También hay que decir que en teoría el mantenimiento del coche parece ser nulo.

    Para finalizar, el coche venía con dos accesorios que formaban parte de la prueba:

    Sillita hinchable de niño: Es una buena idea, aunque parece que está a falta de desarrollar y es para niños de 4 a 10 años lo que me impidió probarlo ya que el voluntario por el momento tiene 2 años. Es una solución muy buena ya que apenas ocupa espacio plegada y se infla en muy poco tiempo.

    Detector de Radares: Tras haberlo usado tengo que decir que va bien pero no permite relajarse porque no es infalible. Los radares móviles los localiza sorprendentemente bien pero los de caja dentro de las ciudades parece que tira más de base de datos que de detector. El uso es fácil y puesto en un lugar alto, no resta visibilidad.